La mayoría de los PMS terminan donde empieza el problema: en la plata. Halbora lleva las reservas, la caja, los gastos y la contabilidad en el mismo sitio — para que el contador no reciba el mes cuando ya no se puede arreglar.
Ocho piezas para el día completo: quién llega, quién limpia el cuarto, quién cobra y cómo queda todo eso en los libros cuando se cierra el turno. Sin exportar a otro sistema en el medio.
Reservas, entradas y salidas, cambios de habitación arrastrando, y el estado de limpieza de cada cuarto. Dos huéspedes no pueden acabar en la misma habitación: lo impide la base de datos, no un aviso en pantalla.
Los diez datos que exige la ley —documento, nacionalidad, procedencia, motivo del viaje— los pone él desde su casa, con foto de la cédula y firma. Se acabó teclearlos en el mostrador con alguien de pie, esperando, después de un vuelo.
Lo que el cajero declara, lo que cuenta en el cajón, y lo que el sistema registró por su cuenta. Esa tercera es la que convierte el arqueo en un control y no en un trámite.
El sistema lee el proveedor, el NIT, el total y el IVA, y deja el gasto listo para revisar. Sin teclear, y sin la caja de zapatos con los recibos de todo el mes.
Sucia, limpia, inspeccionada. La habitación se marca sola cuando el huésped hace check-out, y la camarera la cambia desde su celular sin pasar por recepción a preguntar cuál sigue.
Le mandas el enlace al huésped y lo que paga entra al turno sin pantallazos y sin conciliar a mano. El anticipo deja de ser una conversación incómoda.
Cada venta, cada gasto y cada cierre de caja deja su asiento contable en el momento, no a fin de mes. El contador entra y lo ve; no hay que exportarle nada.
El paso técnico para conectar con Booking, Expedia y Airbnb está aprobado: Channex certificó la integración en septiembre de 2026. Si tu hotel ya vende por esos canales, hablamos de cómo enchufarlo.
Un solo plan y todo incluido. Se paga por habitación porque un hotel de seis no puede pagar lo mismo que uno de cuarenta, y sin contrato de permanencia: si no sirve, te vas.
| Habitaciones | Al mes |
|---|---|
| De 1 a 5 | $149.000 |
| De 6 a 14 | $199.000 |
| De 15 a 29 | $249.000 |
| De 30 a 49 | $299.000 |
| 50 o más | Hablemos |
La contabilidad va dentro. En otros sistemas ese trabajo lo sigue haciendo alguien aparte, todos los meses.
Tres decisiones que son deliberadas y que conviene que sepas antes de probarlo, no después.
Un cobro, un cierre de caja o una reserva no se eliminan: se anulan con motivo y con nombre. Corregir deja rastro, que es lo único que hace que las cifras se puedan defender.
Recepción registra ingresos y gastos. El margen y la comparación entre sedes son del dueño y del contador — su panel ni siquiera los calcula.
Si el sistema no tiene una cifra, la pantalla no la enseña. Es mejor un hueco honesto que un número supuesto en una pantalla que se usa para cobrar.
No. Tus datos son tuyos y te los llevas cuando quieras, en un formato que otro sistema pueda leer. No hay permanencia ni penalización: si Halbora deja de servirte, avisas y ya. Un sistema que solo se sostiene porque salirse es difícil no merece estar en tu hotel.
No hace falta. Se puede empezar por las reservas de hoy en adelante y dejar lo anterior donde está. Si quieres traerlo, lo miramos: depende de en qué formato lo tengas.
Sí — de hecho nació así. Halbora lleva tres sedes desde el primer día, cada una con su caja y sus cifras, y el dueño ve las tres juntas o por separado. No es una función que se añadió después.
Lo usan recepcionistas todos los días desde junio, sin manual. Las pantallas que más se tocan —el calendario, el cierre de caja, la foto de una factura— están hechas para el turno, no para una demostración.
Está construida pero todavía no emite ante la DIAN: corre en modo de pruebas mientras se terminan los trámites. Lo decimos ahora y no después, porque es la clase de cosa que se paga esperando recibir.
No hay registro automático a propósito: preferimos hablar contigo, entender cómo trabajas y dejarte la cuenta montada. Después tienes 15 días para usarlo de verdad, sin tarjeta y sin compromiso.