Halbora

Privacidad

Última actualización: 28 de septiembre de 2026

Halbora es el sistema con el que un hotel lleva sus reservas, su caja y la limpieza de sus habitaciones. Tiene una parte web, que usa el hotel desde el computador de recepción, y una app para el teléfono del personal.

Con esa misma app se entra también a los otros productos de Halbora —como el Asistente contable— con una cuenta Halbora, la de app.halbora.com. Quien no tiene cuenta Halbora entra, como siempre, con el usuario y la contraseña que le dio su hotel.

Y con esa cuenta, quien lo tenga usa Halbora Personal: un asistente que agenda, recuerda, deja preparados correos y mensajes y avisa al llegar a un lugar. No hace nada por su cuenta: propone cada cosa en una tarjeta, la persona la confirma, y la hace el teléfono.

Quién responde por los datos

La respuesta depende de qué datos, y conviene decirlo claro desde el principio:

Los datos que hay dentro del Halbora de un hotel —sus huéspedes, sus reservas, su personal— son de ese hotel. Él decide qué se guarda, para qué y cuánto tiempo, y es a él a quien hay que dirigirse para conocerlos, corregirlos o pedir que se borren. Halbora pone el programa y lo mantiene; no usa esos datos para nada propio, no los vende y no los cede a terceros.

Los datos de quien pide una demostración en esta web —nombre, hotel, correo, teléfono, ciudad y lo que escriba en el mensaje— los trata HALBORA S.A.S., con domicilio en Cartagena de Indias, Colombia, que es quien desarrolla Halbora. Se usan para contestar y para hablar de la instalación, y para nada más.

Los datos de una cuenta Halbora —nombre, correo, las empresas a las que pertenece la persona, su papel en cada una y qué productos de Halbora tiene cada empresa— también los trata HALBORA S.A.S. Se usan para que la persona entre a los productos que su empresa tiene, y para nada más.

Los datos de Halbora Personal —lo que la persona le escribe, sus conversaciones y el registro de lo que confirmó— también los trata HALBORA S.A.S. Se usan para contestarle y hacer lo que pide, y para nada más.

Qué pide la app en el teléfono

La app es para el personal del hotel —recepción, camarería y dirección— y para quien tiene una cuenta Halbora. No tiene registro abierto: la cuenta la crea el hotel o la empresa. A todos les pide tres permisos, y solo esos:

Para entrar con la cuenta Halbora, la app abre la página de Halbora en el navegador del teléfono, y la contraseña se escribe ahí, no en la app. Eso no es un permiso: es la misma página que se abre desde un computador.

Quien usa Halbora Personal le da, además, estos, y cada uno se pide la primera vez que hace falta, no antes:

Qué recoge, y adónde va

Lo que la app envía viaja al servidor de ese hotel y se queda ahí: el usuario y la contraseña con los que se entra, las fotos que se toman desde la app, lo que se escribe en un checklist o en un reporte, y un identificador del aparato para poder mandarle los avisos. Nada de eso pasa por servidores de publicidad ni de análisis.

Quien entra con su cuenta Halbora hace, además, tres viajes más, y solo esos:

Quien usa Halbora Personal hace dos viajes más:

Nunca se manda dónde estás (coordenadas) ni por dónde has estado. Solo si preguntas cuál de tus lugares te queda más cerca, se manda el nombre de ese lugar y la distancia aproximada, y eso lo procesa DeepSeek, un proveedor fuera de Colombia, junto con lo que escribes.

Las coordenadas de tus lugares y de tus avisos de lugar se quedan en el almacén seguro de tu teléfono, y no viajan en sus copias de seguridad.

Qué no hace

Cuánto tiempo se guardan

Los datos de un hotel viven mientras el hotel use el sistema, y con los plazos que a él lo obliguen: en Colombia, la contabilidad y el registro hotelero tienen los suyos. Al terminar el servicio, el hotel decide si quiere su copia y los datos se borran de nuestra infraestructura.

Los contactos de esta web se conservan mientras la conversación siga teniendo sentido. Los de una cuenta Halbora, mientras la cuenta exista; el registro de qué aceptó la persona y cuándo se conserva aparte, aunque la cuenta se borre, para poder demostrarlo.

Las conversaciones de Halbora Personal se borran solas a los treinta días, y todas de una vez si la persona retira su permiso. El registro de lo que confirmó —qué tipo de acción, cuándo y si se hizo— se conserva, sin la conversación y sin lo que decía la acción: ni títulos, ni textos, ni nombres. Los lugares y los avisos de lugar se quedan en su teléfono hasta que los borre o salga de su cuenta.

Cómo se protegen

Todo viaja cifrado. Cada hotel ve solo sus sedes, y dentro de un hotel cada quien ve solo lo que su trabajo pide: una camarera no ve la caja. Los respaldos se hacen a diario, cifrados, y se guardan fuera del servidor. Quien entra al sistema con permisos de dirección pasa además por un segundo factor.

Derechos

La Ley 1581 de 2012 da derecho a conocer qué datos existen sobre una persona, actualizarlos o rectificarlos si están mal, pedir prueba de la autorización, revocarla y pedir que se borren cuando no haya un deber legal que obligue a conservarlos.

Si esos datos están dentro del sistema de un hotel, el camino es ese hotel, que es quien responde por ellos. Para los datos de esta web o de una cuenta Halbora, o si no se sabe por dónde empezar, escríbenos a [email protected] y te decimos a quién corresponde. Los plazos que fija la ley son quince días hábiles para consultas y quince para reclamos, prorrogables cuando el caso lo requiera.

El permiso de Halbora Personal se retira desde la propia app, en «Lugares y permiso», sin escribirle a nadie.

Menores de edad

Halbora no está dirigido a menores y no abre cuentas a menores. Si en el registro de un hotel aparecen los datos de un menor que viaja, los entrega el adulto responsable de la reserva y se piden porque el registro hotelero lo exige.

Cambios

Si esta política cambia, la versión nueva se publica en esta misma dirección con su fecha.